Casas de Paz

¿Qué es una Casa de Paz?

Las Casas de Paz son parte fundamental de nuestro ministerio. Semana a semana, las  personas se reúnen en distintos hogares, de Malaga, convirtiendo las Casas de Paz en el servicio más concurrido de nuestra iglesia. En estas casas, sucede lo mismo que en la iglesia, porque cada líder lleva el “Patrón de la Casa”, y lo establece en su casa de paz. Esto quiere decir que en cada casa se ven milagros, sanidades, liberación, oración, intercesión, adoración, impartición de la Palabra y Cielos abiertos para recibir la bendición, al igual que en la iglesia.

Jesús tenía tanto amor y cuidado por la gente, que envió setenta de sus discípulos, de dos en dos, a toda ciudad y lugar para que entraran en las casas con la  misión de ser portadores de PAZ. Su tarea era llevar las buenas nuevas del Evangelio del Reino a través de la predicación de la Palabra y la manifestación del poder de Dios.

Jesús nos dice hoy: “Vayan a restaurar las relaciones rotas con Dios y también entre los hombres”. Una Casa de Paz es una familia que abre las puertas de su hogar para recibir a vecinos, familiares y amigos, con el fin de compartir el Evangelio del Reino en armonía. Es un lugar donde se ora por las necesidades de las personas, se alaba a Dios, se enseña su Palabra y se cuida, espiritualmente, a cada persona que va llegando. Cuando el grupo supera las ocho o diez personas, se multiplica. Se selecciona un líder, a quien se le asigna un sub-líder, y se los envía a otra casa, donde repetirán el patrón que aprendieron en su Casa de Paz.

Propósitos de las Casas de Paz

Las Casas de Paz son una extensión de la Casa principal, impregnadas con su visión y unción, con tres propósitos fundamentales:

Evangelizar, es decir anunciar las buenas nuevas del Evangelio del Reino de Dios.

Dar cuidado pastoral a las personas que asisten, supliendo sus necesidades espirituales y orando por ellas.

Formar grupos en los que se pueda compartir un tiempo de amor filial, en un ambiente familiar.

“42Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.” Hechos 5.42

Estamos aquí para decirle que Dios está interesado en tener una relación estrecha con cada persona, por eso envió a Jesús a morir en la Cruz, para borrar nuestros pecados y reconciliarnos con Él. ¡Nos trajo la PAZ! ¡Nos dio salvación, sanidad, liberación, vida nueva y abundante de gracia y favor!